Blog del Farmero

 

Los comienzos son siempre fáciles
By: farmero On: 23 febrero, 2015 Comment: are off for this post. unnamed8

Hola!
En este artículo voy a enseñarte como es comenzar un huerto. Te recuerdo que un huerto es un ser vivo complejo, cambiante, influenciable y agradecido. Establecerás una relación con un sistema vivo en el que llegarás a percibir quien domina a quien. Lo interesante es que tu domines, sin perjuicio de permitir que las plantas quieren ser también ellas mismas. Bueno, no te asustes, solo es mi forma de que no te tomes tu huerto a la ligera, el te necesita y tu a el.

Antes de nada estaría muy bien que conocieras las características del suelo donde vas a cultivar. Lo mejor sería que cogieras muestras de tierra y la llevaras a analizar a algún laboratorio. En Gran Canaria, el Cabildo de la isla tiene un laboratorio en su sede del norte. Uno de los aspectos que queremos saber es la granulometría de la tierra, es decir, su composición en arena, limo y arcilla. En base a la granulometría dominante haremos unas enmiendas u otras. Lo ideal es la textura franca, es decir, equilibrio entre las tres.

Pues he aquí nuestro terreno. En este suelo tenemos un 50% de arcillas, lo que es mucho. Esta tierra necesita mucha materia orgánica para equilibrarse. La adición de arena en una cantidad de unos 30 kgs/m2 mejorará sustancialmente la estructura física.

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1. EL DISEÑO

Busca el lugar más soleado del que puedas disponer y acota un cuadrado. Lo ideal es que puedas disponer de un lado que tenga 7 metros que te permita obtener un mínimo de 4 bancales de hortalizas y uno o dos de plantas aromáticas, medicinales y flores. ¿Y por qué cuatro? A mi personalmente me gusta el sistema que utilizan en la agricultura biodinámica para agrupar las hortalizas:

– de fruto: tomates, pimientos, berenjenas, pepinos, legumbre, fresas, calabacín, melón, sandía, etc.

– de flor: básicamente son los brécoles y coliflores, pero también está la interesante alcachofa.

– de hoja: col, lechuga, espinaca, rúcula, acelga, berros, puerros, etc.

– de raíz: ajos, remolachas, cebollas, zanahorias, apio, etc.

Este sistema nos facilita también el abonado y las rotaciones, de lo que hablaremos en su momento. Además los calendarios lunares organizan las hortalizas de esta manera y son muy útiles para nuestro huerto.

Orientación: intenta que los bancales estén orientados hacia el sur o el suroeste (hemisferio norte) de tal manera que reciban más sol.

Tamaño de los bancales: el ancho de un bancal esta entre los 0,90 hasta los 1,20 metros de ancho para que puedas aprovechar al máximo la superficie de cultivo y además puedas alcanzar el centro del bancal sin tener que pisar la tierra. Los pasillos son de un mínimo de 0,50 metros para poder moverte con cierta comodidad.

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Fíjate en la foto que todos los bancales están marcados con un cordel. Es muy importante que no pises la tierra de cultivo sobre todo si es arcillosa y más aún si está mojada por lluvias recientes. 

2. ENMIENDAS Y ABONADO

Antes te comenté que para las tierras arcillosas como la que tengo yo en la finca, se recomienda el aporte de materia orgánica (compost) y arena, lo que mejorará la estructura quimica (nutrientes, formación de complejos arcillo-húmicos) y físicos (mejora del drenaje y la respiración de las raíces).

Las tierras arenosas son todo lo contrario, percolan mucha agua y la materia orgánica debe estar muy humificada para ser aprovechada por las plantas. Si te decides a hacer el análisis, pide al laboratorio que te haga una recomendación de forma particular, y comenta que es un huerto ecológico.

En cuanto a nuestro primer abonado, lo ideal sería disponer de compost natural o estiercol de animales que coman hierba (no solo pienso). Ya comenté que tenemos 4 bancales para 4 tipos de hortalizas. En general, la demanda de nutrientes es, de más a menos la siguiente:

– hortalizas de fruto: de 6 a 8 kgs de compost (3 o 4 kgs de estiercol) por metro cuadrado. Les gusta el compost semidescompuesto, de dos meses, pero sin enterrar. Lo esparciremos por el bancal y lo taparemos con materia vegetal seca (paja o, mejor, triturado de vegetales variados).

– hortalizas de flor: de 4 a 6 kgs de compost (2 o 3 kgs de estiercol) por metro cuadrado. Este compost debe ser más maduro, de 3 o 4 meses. Tampoco lo enterraremos.

– hortalizas de hoja: en cantidad es similar a las de flor, aunque el compost debe estar más descompuesto.

– hortalizas de raíz: en principio no aportaremos abono, a no ser que dispongamos de mantillo, que es el compost de 1 año, muy descompuesto y no muy activo.

3. EL RIEGO

Hoy en dia se utiliza mayoritariamente el riego por goteo porque es fácil de usar, ahorra agua y no lleva aparejado algunos problemas que tienen el riego por aspersión (hongos) o el riego a manta (pérdida de nutrientes del suelo por exceso de agua). Usaremos mangueras con gotero autocompensante incorporado a 30 cms. Podremos colocar un programador después de la llave general y así nos olvidamos de tener que regar nosotros. Esto si te conectas a la red de abasto.

También puede que tengas un estanque o un depósito y debes usar una bomba o a lo mejor tienes suerte y tienen un huerto con nosotros en El Farmero, donde yo me encargo del riego. En cuanto a la cantidad de agua necesaria comentarte que la planta debe disponer de una tierra húmeda, aunque no encharcada en la zona de las raices, unos 20-30 cms de diametro en el entorno de la planta.

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4. PRIMERA PLANTACIÓN

Hay varios factores a tener en cuenta a la hora de que plantar:

Época del año: en función de la estación en la que estemos, la región donde vivamos y las condiciones climáticas donde vivamos pues podremos plantar unas cosas u otras. Hay algunas hortalizas muy estacionales, por ejemplo: los tomates, pimientos, berenjenas, melones, sandías, pepinos y habichuelas son propias del verano y las empezaremos a plantar cuando suban las temperaturas durante la primavera. Por eso, lo mejor es que consultes algún cuadro con las hortalizas de tu zona, o mejor, pregunta a los agricultores de tu entorno.

Nuestros gustos: pues claro!  plantaremos aquello que nos gusta, aunque también es una buena oportunidad para empezar a consumir verduras a las que no solemos prestar atención.

Escalonamiento: no plantemos 30 lechugas a la vez porque van a madurar más o menos al mismo tiempo y a ver que hacemos luego con tanta lechuga. Planta 8, por ejemplo, y a las tres semanas planta otras 8. Lo mismo con otras hortalizas (brécoles, coliflor, col, etc.), así el huerto nos dará poco a poco en función de lo que seamos capaces de consumir. Por esto es bueno que en el huerto siempre haya espacio para ir plantando. Un buen consejo: cada semana planta o siembra algo (un par de lechugas, coles y brécoles, etc.).

Marco de plantación: cada hortaliza es muy diferente a las otras en dimensiones. Las cebollas, son estrechas y crecen hacia arriba (como los ajos, puerros, zanahorias), en cambio las coliflores, calabacines o berenjenas pueden hacerse muy grandes con el tiempo. Por esto hay que respetar las distancias entre plantas según que tamaño vayan a desarrollar. La falta de espacio puede conllevar la aparición de plagas y enfermedades. Aplica aqui la máxima de “que corra el aire” entre las plantas, para evita hongos, por ejemplo. Esta información la encontrarás facilmente en la Red.

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Pues nada más…de momento!

saludos

Juan Luis Sánchez Doreste

Huertos “El Farmero”

 

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